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García Padilla se despide de la presidencia del PPD

Gobernador envía carta de despedida a los populares el día que termina su presidencia del PPD y le pasa el batón de la colectividad a David Bernier.

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Alejandro García Padilla deja oficialmente la presidencia del Partido Popular hoy jueves 7 de enero.

El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla envió la mañana del jueves una carta a los seguidores del Partido Popular Democrático (PPD) en la que se despide como presidente de la colectividad. Hoy jueves en la tarde, el candidato a gobernador popular, David Bernier, será juramentado como nuevo presidente de La Pava.

A continuación la carta de García Padilla en su totalidad:

Saludos,

He concluido mi gestión como Presidente de mi partido, el Partido Popular Democrático.

He dirigido por más de cuatro años el más noble e influyente movimiento político de la historia de nuestro país. Las raíces del Partido Popular se amarran a la Unión de Puerto Rico, el partido de Muñoz Rivera y aún antes, al autonomismo de Baldorioty. Nuestro partido se consagró en el mundo democrático con la obra de Luis Muñoz Marín y su generación. El Partido Popular se hizo parte de las tradiciones globales de más avanzada. No reconoció horizontes. En su genética tiene impresa la libertad, la inclusión, la justicia social, el progreso económico, de acuerdo con los más exigentes estándares de la humanidad. En efecto, para los buenos populares, el partido no es ideología; es, en vez, instrumento de gestión social, herramienta para, desde el gobierno o fuera de él, construir una mejor civilización, comparable con las mejores del mundo.

Hoy día, a casi 80 años de su fundación, el Partido Popular tiene que volver a mirarse en el espejo elocuente de las grandes democracias del mundo. No se puede ignorar el mensaje de los tiempos. En la actualidad, las democracias le plantean reclamos a los partidos políticos: exigen soluciones prontas y efectivas para atender las necesidades de la gente; menos politiquería y más vocación cívica; lealtad al interés social y no al interés de los que financian la política. La era digital ha creado nuevas dinámicas de relación entre los ciudadanos, y de los ciudadanos con el gobierno. La representatividad es hoy día más dinámica y más cercana a los ciudadanos que nunca antes. Son las nuevas tensiones que se dramatizan en estos días en España, donde los partidos batallan con ellas con muchas dificultades; son las que se atendieron mal en Venezuela, con tristes resultados. Los partidos contemporáneos tienen muchos buenos ejemplos que seguir; y muchos ejemplos malos que evitar.

En este nuevo escenario, el populismo es consejero peligroso; la búsqueda de simpatías demagógicas inmediatas no nos lleva lejos. Nuestro partido es popular; no es populista. O los partidos articulan una propuesta responsable y la echan adelante con seriedad, o se convierten en quimeras irrelevantes y prescindibles. Ese es el reto de los partidos serios en las democracias serias; ese es el reto que enfrenta el Partido Popular Democrático en Puerto Rico.

Durante los cuatro años de mi presidencia, hemos adelantado mucho en el servicio del partido a Puerto Rico. Primero, recuperamos el gobierno, que habíamos perdido por muy amplio margen. Segundo, le hemos hecho frente a la crisis fiscal más seria de nuestra historia, cuya magnitud se le había escondido al país.

Tercero, a la vez que atendemos el problema fiscal, hemos podido encaminar la recuperación económica. El empleo alcanzó la cifra de 1,005,000; un total de 23,000 más que en noviembre de 2014. La tasa de desempleo se redujo en un 1.3% comparado con noviembre de 2013. La manufactura, el comercio, los servicios financieros, entre otros sectores, todos han informado aumento en la generación de empleos durante el pasado año. El turismo, particularmente, ha repuntado con un aumento en todos sus renglones.

En la manufactura y los servicios, los talleres de Lufthansa en Aguadilla, que ganamos en fuerte competencia continental, es reconocimiento a la calidad y a la capacidad de desempeño de Puerto Rico y, muy particularmente a la destreza y calidad de su fuerza laboral. Esta iniciativa es el más importante esfuerzo de diversificación industrial de nuestro país en tiempos recientes. Hemos experimentado una reactivación de la industria farmacéutica. No es casualidad que industrias como Allergan, Romark Laboratories, y otras tantas escogieran a Puerto Rico como destino de inversión, contribuyendo a la creación de buenos empleos para nuestra gente.

Continúa luego del siguiente anuncio:

La agricultura reaccionó al impulso del sector público aumentando su producción dramáticamente, lo que ha permitido generar más de 700 empleos nuevos. Nuestros niños se benefician de un aumento de 24% a 60% de productos agrícolas en las bandejas de comedores escolares. Estamos fortaleciendo la seguridad alimentaria de nuestra gente.

Nuestro plan anticrimen ha provocado la mayor reducción en asesinatos de los últimos veinte años. Se trata que en el 2015 cerramos el año con 421 asesinatos menos que el año 2012, incluso superamos nuestro récord del año 2014. Más allá de las cifras está el sosiego y la tranquilidad sentida por las familias puertorriqueñas al ver retroceder este mal social que tanto dolor siembra en las familias puertorriqueñas.

En el terreno de la igualdad y la inclusión, también hemos adelantado mucho. Así como en tiempos de Muñoz igualamos la condición jurídica de todos los hijos, sin distinción por nacimiento, ahora, hemos atendido a los grupos y comunidades más marginados y discriminados como los extranjeros indocumentados y la comunidad LGBTT.

Estos logros describen la realidad de Puerto Rico cuando gobierna “la mayoría que pone a Puerto Rico y su gente por encima de todo”. Esa es la fuerza del Partido Popular. Ampliarla, ahondarla, fortalecerla, defenderla contra todo y contra todos que pretendan menoscabarla o negarla, es el reto de futuro.

Pero no todo ha sido positivo. También ha habido, en estos cuatro años, tropiezos que reconocer. El más significativo de ellos: el dejar de acercar nuestro sistema contributivo al que prevalece en los países más exitosos del mundo. Recordarás que no conseguí los votos suficientes en la Cámara, para lograrlo. Esos son los tropezones que el Partido Popular no tiene por qué dar.

Para pasarle el batón, en el Partido Popular ha surgido una figura ganadora: David Bernier. El país lo reconoce por su acertado desempeño como profesional, como deportista y como servidor público tanto dentro como fuera del gobierno. Es la persona más capacitada para asumir el liderato del Partido a lo largo de 2016, y el del país a lo largo del próximo cuatrienio. Tiene el apoyo decidido de todos los populares y tiene el apoyo creciente del país.

“El camino de los pueblos no termina nunca”, decía Muñoz Marín. De la mirada crítica hacia atrás—logros y desaciertos, triunfos y también derrotas—se aprende si se quiere. Es parte de la misma vocación de continuar, de perseverar en el camino. La fuerza del Partido Popular Democrático no puede estar en su estupendo pasado; tiene que ubicarse en su potencial de construir un gran futuro.

El nuevo trecho, como dije hace dos semanas, “nos exigirá a todos ser más leales al futuro que al presente, más comprometidos con el colectivo que con el individuo. Si de verdad queremos a nuestro país, este es el momento para demostrarlo”.

La visión con que emprendimos la marcha todavía está ahí. Los medios para realizar la visión todavía están ahí. La tenacidad estará ahí. El esfuerzo se redoblará, Yo seré el primero en mantener viva la nueva gesta de Pan, Tierra y Libertad.

¡Adelante populares! Adelante puertorriqueños y puertorriqueñas! ¡Adelante compatriotas!

Alejandro J. García Padilla

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