Reportes no confirmados del Estado Islámico señalan que la rehén habría muerto en bombardeos aéreos jordanos.
El rey jordano, Abdulá II dice que la sangre del piloto “mártir” no ha sido derramada en vano.
Fuerzas de seguridad iraquíes han lanzado una operación contra grupos ligados a Al-Qaeda en la ciudad de Ramadi.