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Peticiones inútiles

Claramente no existe evidencia de que Alejandro García Padilla haya cometido “traición, el soborno, otros delitos graves, y aquellos delitos menos grave que impliquen depravación.” Por ende, no se le puede residenciar.

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Captura de pantalla de la petición en la página de Internet de la Casa Blanca solicitando que el presidente “deponga” de su posición al gobernador, Alejandro García Padilla.

Desde el 18 de febrero, ciertas personas están promoviendo una iniciativa para sacar a Alejandro García Padilla de gobernador.

La misma dice así:

WE PETITION THE OBAMA ADMINISTRATION TO:

To take out Alejandro García-Padilla from the governorship of Puerto Rico: Now!

To ask from Congress and the White House, immediate action, in deposing Governor Alejandro García-Padilla’s from office. His Administration is a threat to the economy and the people of Puerto Rico – even to democracy.

Puerto Rico doesn’t need an electoral process, it need an impeachment process. The time is ripe for an investigation and action, over what has been done with the people’s money over the last two years. Congress, under Art. IV, Sec. 3 of the U.S. Constitution, has the power to intervene with it: as a territory; a condition reiterated judicially by the U.S. Supreme Court.

Continúa luego del siguiente anuncio:

Published Date: Feb 18, 2015

Este es un documento mal escrito, mal dirigido y hasta antidemocrático. A mí no me gusta Alejandro García Padilla como gobernador, PERO fue democráticamente electo por 11,285 votos de ventaja. Nos guste o no, hay que esperar a noviembre de 2016 para poder tratar de removerlo. Más aún, esta petición esta dirigida al Presidente de los Estados Unidos, quien carece del poder remover a un oficial de un territorio que ha sido legal y democráticamente electo. El poder sobre Puerto Rico lo ostenta el Congreso. El Artículo IV, sec. 3, clausula 2 dice “[t]he Congress shall have power to dispose of and make all needful rules and regulations respecting the territory or other property belonging to the United States” Por ende, la petición esta en el lugar equivocado.

Más aún, la petición hace pensar que no hay forma de residenciar al Gobernador pero esto es patentemente incorrecto. El Artículo III, sección 21 de la Constitución de Puerto Rico establece lo siguiente:

La Cámara de Representantes tendrá el poder exclusivo de iniciar procesos de residencia y con la concurrencia de dos terceras partes del número total de sus miembros formular acusación. El Senado tendrá el poder exclusivo de juzgar y dictar sentencia en todo proceso de residencia; y al reunirse para tal fin los Senadores actuarán a nombre del pueblo y lo harán bajo juramento o afirmación. No se pronunciará fallo condenatorio en un juicio de residencia sin la concurrencia de tres cuartas partes del número total de los miembros que componen el Senado, y la sentencia se limitará a la separación del cargo. La persona residenciada quedará expuesta y sujeta a acusación, juicio, sentencia y castigo conforme a la ley. Serán causas de residencia la traición, el soborno, otros delitos graves, y aquellos delitos menos grave que impliquen depravación. El Juez Presidente del Tribunal Supremo presidirá todo juicio de residencia del Gobernador.

Las cámaras legislativas podrán ventilar procesos de residencia en sus sesiones ordinarias o extraordinarias. Los presidentes de las cámaras a solicitud por escrito de dos terceras partes del número total de los miembros que componen la Cámara de Representantes, deberán convocarlas para entender en tales procesos. (Subrayado para dar énfasis)

Claramente no existe evidencia de que Alejandro García Padilla haya cometido “traición, el soborno, otros delitos graves, y aquellos delitos menos grave que impliquen depravación.” Por ende, no se le puede residenciar.

Finalmente, ¿Puerto Rico no necesita un proceso electoral? ¿Qué vamos a hacer para gobernarnos, la dictadura del proletariado, dictador pro tempore? Gracias, pero no gracias, ya se hizo eso en Rusia, Alemania y Cuba. Esta petición es una traición a la democracia. Estoy seguro que durante la administración de Luis Fortuño muchos lo querían sacar pero la democracia no funciona así. La Constitución es ley en Puerto Rico y es el mejor documento que los políticos de la época pudieron escribir. El exigir la intervención del Gran Padre Negro de Washington es perpetuar nuestros estatus como los “little brown brothers” que los casos insulares nos endilgaron. Si Alejandro García Padilla es un problema, es uno creado por los puertorriqueños. A nosotros nos toca remediarlo democráticamente con el voto en el 2016. Moraleja, cuando vaya a votar, piensen lo que están haciendo.

John Mudd es un abogado y analista político puertorriqueño. Cursó estudios en Ciencias Políticas, Relaciones Internacionales y Derecho en la Universidad de Puerto Rico y la Universidad de Boston.

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