Quantcast

Editorial: Nuestro endoso es para Mitt Romney

Primero, quiero poner en perspectiva este escrito, el que proviene de americanos que no compartimos el derecho de seleccionar a los funcionarios que establecen las leyes que nos gobiernan y regulan. Este endoso a diferencia de otros cientos que se han publicado a favor de un candidato presidencial u otro, está dirigido a los aproximadamente 4 millones de ciudadanos que han salido de Puerto Rico a buscar un mejor porvenir en uno de los 50 estados y el Distrito de Columbia.

La situación histórica en la que nos encontramos como nación es una compleja. La economía y el empleo son los temas centrales en la campaña por la Casa Blanca. Para los 3.7 millones de puertorriqueños el tema toma una dimensión mayor, ya que tenemos la tasa de desempleo más alta de la nación, los índices de pobreza más altos y una de las tasas de criminalidad y asesinatos más altas en los Estados Unidos.

Como decimos en Puerto Rico, cuando Estados Unidos tiene catarro, nosotros tenemos pulmonía. Es por eso que la experiencia y el récord del gobernador Romney lo hacen, a nuestro entender, el mejor candidato en esta contienda. Su experiencia en los negocios nos habla sobre su capacidad de maximizar recursos y limitar gastos, su experiencia ejecutiva como gobernador de Massachusetts nos habla de cómo pudo balancear un déficit billonario sin endeudar al estado ni aumentar la carga contributiva de sus ciudadanos.

Romney demostró, en sus años de gobernador de uno de los estados más azules en la Unión, que sabe negociar, que sabe llegar a acuerdos con los demócratas y hacer entender sus iniciativas a personas con una forma de pensar distinta, y lograr su apoyo. Escuchamos demasiado sobre el “tranque” que existe en Washington; Mitt Romney puede ser la llave que abra ese candado.

Parte de la decisión de apoyar la elección de Mitt Romney sobre el Presidente actual, Barack Obama, se basa en los resultados, o falta de los mismos del actual residente de la Casa Blanca. En el 2008, el entonces senador por Illinois nos prometió a los residentes de Puerto Rico que iba a atender el asunto del Status Territorial de la Isla en su primer término. Nos falló.

Hemos escuchado al Presidente culpar de muchas de sus promesas sin cumplir, a que los Republicanos que controlan la Cámara de Representantes han bloqueado sus iniciativas. Esa excusa puede funcionar para otros asuntos, pero no para éste. El Congreso de los Estados Unidos tuvo ante su consideración el proyecto conocido como el H.R. 2499 o “Puerto Rico Democracy Act of 2009”, el cual establecía el camino hacia la autodeterminación de Puerto Rico. Durante la discusión del proyecto en la Cámara, el Presidente Obama ni si quiera se pronunció sobre el proyecto, permitiendo que congresistas demócratas como Luis Gutiérrez introdujeran enmiendas “venenosas” que descarrilaron el proyecto.

Obama no aprovechó que tenía una supermayoría en Cámara y Senado para impulsar el proyecto o tan siquiera, para proponer otra alternativa. El resultado, una versión irreconocible del proyecto fue aprobado en la Cámara, a pesar del voto en contra de la entonces “Speaker” Nancy Pelosi, y no recibió mucha atención en el Senado, en el que los demócratas contaban con 60 votos.

Continúa luego del siguiente anuncio:

A pesar de que los puertorriqueños no somos inmigrantes en esta nación, nuestra cultura hispana nos coloca en posición de hablarle directamente a la creciente comunidad hispana en los Estados Unidos. Comunidad a la que el presidente Obama prometió una Reforma Migratoria Integral, otro compromiso incumplido.

Por esta otra promesa incumplida, Obama culpa también a los Republicanos, a pesar de que en los pasados cuatro años, ni él ni su administración han presentado legislación para esos efectos. Lamentablemente, el “Dream Act” se quedó corto en atender el asunto de la inmigración ilegal que es mucho más complejo e importante de lo que aparentemente se cree en Washington.

Hoy, el presidente Obama nos pide una segunda oportunidad. Y como en toda relación humana, tenemos que considerar si otorgamos al peticionario esa oportunidad. Veamos el estado actual de la relación de los puertorriqueños y de la comunidad hispana con el Presidente Obama:

  • El desempleo entre los hispanos supera por mucho el promedio nacional (cerca del 11%)
  • Obama no cumplió con su promesa de atender el asunto del Status Territorial de Puerto Rico y promete hacerlo si es reelecto.
  • Obama no cumplió con su promesa de impulsar una Reforma Migratoria Integral y promete hacerlo si es reelecto.
  • Hoy hay más familias hispanas viviendo en la pobreza que hace cuatro años.
  • La juventud que se gradúa de la universidad no consigue empleo, y los que consiguen tienen que conformarse con salarios más bajos que hace cuatro años.
  • Los pequeños y medianos empresarios viven a la expectativa de la posibilidad de un alza en los impuestos.
  • Los pequeños y medianos empresarios tienen que manejar sus negocios con la incertidumbre de si podrán costear la carga que se les impone con la Reforma de Salud de Obama.
  • La deuda del gobierno crece de manera descontrolada y no existe un plan real de recortes al presupuesto gubernamental.

Para todos estos asuntos, lo que hemos recibido son excusas, como culpar a la Administración pasada, o culpar al liderato actual en el Congreso. El presidente Obama no ha tomado responsabilidad por ninguna de sus promesas incumplidas, no lo hemos escuchado reconocer que se haya equivocado ni una sola vez, y mucho menos que se disculpe por habernos fallado.

Es por eso que no podemos darle una segunda oportunidad. No tenemos certeza de que esta vez va a cumplir con sus promesas, o si al final recibiremos más excusas y justificaciones. Agradecemos y apreciamos la aportación histórica del Presidente Obama, no sólo por lo que su elección ha representado para la comunidad afroamericana, sino porque abrió la puerta a que en un futuro no muy lejano podamos tener un Presidente hispano.

Es momento de pensar como americanos y no basarnos en nuestra procedencia, cultura o raza. Es momento de elegir a una persona que tiene la experiencia y la capacidad de devolverle la grandeza a esta nación. Ustedes, los puertorriqueños e hispanos que viven en uno de los Estados, tienen la oportunidad de devolverle a los Estados Unidos el brillo y la promesa por la cual muchos de ustedes y sus antepasados emigraron a este país.

Es por eso que en este momento les invitamos a que cuando acudan a votar piensen en nosotros, los americanos que no podemos sufragar porque decidimos permanecer en el terruño que nos vio nacer. En los que vamos a la guerra obedeciendo las órdenes de un Comandante en Jefe por el que no podemos votar. En los que tenemos que conformarnos con lo que sobre porque no tenemos representación en el lugar donde se toman las decisiones que deciden nuestro futuro. Piensen en nosotros cuando vayan a votar, y voten por Mitt Romney.

José Manuel Hernández es el presidente y editor de TRIBUNA - Puerto Rico. Posee ocho años de experiencia en el campo de las noticias y más de una década de experiencia en asuntos políticos tanto en Puerto Rico como en los Estados Unidos.

Debes estar conectado para comentar. Conéctate

Dejar Comentario